Civitá di Bagnoregio o conocida también como “La ciudad que muere” es un pequeño secreto italiano ubicado en la parte norte de la Región Lacio.
El pueblo se encuentra a 30 kilómetros de Viterbo, y a 110 km al norte de Roma.
Uno de los encantos de Civitá di Bagnoregio es que se encuentra casi abandonada: cuenta con solo 8 habitantes.
Surge a 443 metros de altura, en la cima de una colina de arcilla y que está sufriendo un lento desmoronamiento debido a la acción de los fenómenos atmosféricos como el viento, la lluvia e inestabilidad del subsuelo.En los últimos 100 años la altura de la ciudad ha disminuido aproximadamente 25 centímetros, y la erosión que sufren las paredes hacen que se disminuyan los bordes 7 centímetros al año.
Tiene una única vía de acceso: un puente de cemento peatonal, con escobas de mimbre y cascabeles, que junto con el viento hacen una melodía relajante e única , conectando Civitá di Bagnoregio con Bagnoregio, la “ciudad nueva” ubicada a 1 kilómetro.
Entre los principales monumentos y edificios antiguos se encuentran la famosa “Porta di Santa María“,con espectaculares vistas , las esculturas de los leones, la Plaza , la Iglesia de San Donato y el taller de Geppetto donde esculpió Pinocho.
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| Vistas desde la Porta Di Santa Maria |
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| Iglesia de San Donato |
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| Porta Di Santa Maria |
Enlas tabernas del pueblo se pueden degustar "bruschette" (rebanadas de pan caliente con aceite y tomate o ajo)
Civitá di Bagnoregio es uno de esos lugares que merecen la pena visitar si os encontráis en el centro de Italia , lugar curioso pero a la vez autóctono de Italia.






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